Párate a pensar por un momento qué significa la muerte para ti ¿La miras como algo negativo? Déjame decirte que la vida que vivimos en la actualidad es más negativa y triste que la muerte.
Todos comentan “Carpe diem”, “Vive el momento”, como decía Horacio, pero ¿realmente hacemos esto? Avanzamos en la vida de una manera que se acerca más a retroceder. Nos acompaña una sociedad sucia y sin rumbo, solo pensamos en hacernos ricos, acumular dinero, ser “felices” y derrochar todo hasta la muerte. Esa muerte que vemos sombría y con miedo ¿Te has dado cuenta de que a lo mejor estamos viviendo más la muerte en nuestra propia vida? Cuántas veces nos hemos visto tirados en la cama viendo el móvil, comparándonos con vidas de otras personas que son totalmente falsas. Cuántas personas viven atrapadas en la lujuria, cuántas le tienen miedo a la muerte. Hoy en día miles y miles de habitantes en el mundo viven sin estar viviendo, desperdiciando su tiempo para luego morir de manera triste, como si se tratara de una tragedia.
¿Y si te digo que antes, miles de años atrás, esto no era así? Se trata de los etruscos, que mueren con una sonrisa en la cara. Te puede parecer raro, pero tiene más sentido si lo reflexionas. Esta idea está muy bien representada en la novela La sonrisa etrusca, escrita por José Luis Sampedro. Nos presenta a un anciano, que contemplaba durante mucho tiempo un sarcófago etrusco, con dos esposos con una sonrisa de oreja a oreja, con una mirada penetrante. Este anciano está en sus últimos días de vida. No ha encontrado el sentido de su existencia hasta el momento en que apareció su nieto. Se quedó pasmado ante la idea de unas personas que mueren felices, reflexionó y decidió aprovechar sus días lo máximo posible con su nieto para poder después morir con felicidad.
Para los etruscos, la muerte no es negativa, es un momento de paz, el final natural de una vida tranquila, entendiendo que después de la muerte no hay un infierno ni un sufrimiento continuo, sino un lugar feliz tras haber aprovechado tu vida; por eso, no hay que temer a la muerte, sino a la propia vida o a no haber sabido apreciarla.
En conclusión, vive tu vida plenamente pensando en el presente y de manera honrada, sin falsedades ni en un mundo utópico. Con la finalidad de morir sabiendo vivir.
Lucía Macías Ruiz, 1º de Bachillerato B









