El español es una de las lenguas más habladas del mundo, convirtiéndose en la segunda lengua materna más hablada debido a su gran número de hablantes nativos, más de 500 millones, que la utilizan todos los días para comunicarse. Sin embargo, nuestro idioma no siempre ha sido igual que ahora y, con el paso del tiempo, las palabras cambian, aparecen otras nuevas y algunas dejan de usarse.
¿Alguna vez te has preguntado quién decide cómo se escriben las palabras o si una palabra nueva es correcta en español? Muchas de esas decisiones las toma la Real Academia Española (RAE), institución que existe desde hace más de 300 años y cuyo objetivo es estudiar y cuidar el español para que todos podamos entendernos mejor. Gracias a su trabajo, sabemos cómo se escriben muchas palabras y cómo usar de forma correcta nuestro idioma.
El español tiene su origen en el latín, la lengua que hablaban los romanos cuando llegaron a la Península Ibérica hace más de dos mil años. Con el paso del tiempo, ese latín fue cambiando y mezclándose con otras lenguas de los pueblos que vivían allí. Poco a poco nació el castellano, que con los siglos se extendió y se convirtió en el español que conocemos a día de hoy. Por eso, en el año 1713, se creó la Real Academia Española. Un grupo de intelectuales pensó que era importante mantener el idioma y establecer normas para que el español no variara demasiado con tantos cambios. Una curiosidad es que la RAE tiene un lema muy famoso: “Limpia, fija y da esplendor”, que significa que su trabajo es limpiar el idioma de errores, fijar las normas y ayudar a que el español sea más claro y elegante. Y una de sus primeras tareas fue crear un gran diccionario para explicar el significado de las palabras.
Hoy en día la Real Academia Española sigue trabajando para mejorar el idioma. El español cambia constantemente ya que aparecen palabras nuevas, sobre todo debido a internet, la tecnología o las redes sociales. La RAE revisa y actualiza sus diccionarios y normas para adaptarse a estos cambios. Gracias a su trabajo podemos conocer mejor nuestra lengua y aprender a usarla correctamente, mientras el español sigue evolucionando con el tiempo.
Carlota Colina Córdoba, 1º de Bachillerato B









