El 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra, una fecha que nos recuerda la importancia de cuidar el planeta. Aunque a veces parece algo lejano, obviamente los problemas ambientales están cada vez más presentes en nuestra vida diaria.
En los últimos años hemos visto ejemplos muy claros: olas de calor más intensas, incendios forestales o, incluso, problemas de sequía en muchas zonas de España. Todo esto está relacionado con el cambio climático y con la forma en la que consumimos.
Un aspecto importante es el consumo excesivo. Por ejemplo, la ropa barata o de baja calidad se usa poco tiempo y se tira rápidamente, generando más residuos. Evidentemente, esto está relacionado con la moda rápida y con hábitos que, aunque parecen normales, tienen un gran impacto en el medio ambiente.
Aun así, cada vez hay más conciencia, sobre todo entre los jóvenes. Muchas personas intentan reciclar más, usar menos plástico o consumir de forma más responsable. No es suficiente todavía, pero sí es un paso importante.
En definitiva, el Día de la Tierra no es solo una celebración, sino una llamada de atención. Nos recuerda que el planeta tiene límites y que nuestras acciones, aunque parezcan pequeñas, pueden marcar la diferencia.
Conviene recordar las primeras palabras que pronunció Christina Koch, astronauta de la misión Artemis II, nada más regresar de su viaje a la Luna: “La Tierra es como un bote salvavidas flotando en el universo”. Y recordemos que es nuestro único bote salvavidas. No tenemos ninguno más. Cuidémoslo.
Zainab Nabawi, 1º de Bachillerato C
















