Cada 23 de abril se celebra el Día del Libro, una fecha muy marcada en el calendario, en la que recordamos la importancia de la lectura, que nos permite imaginar, crear y aprender. Pero, ¿por qué los libros tienen un día especial para celebrarse?
Primeramente, ¿por qué se eligió ese día? El Día del Libro se celebra cada 23 de abril ya que coincide con la muerte de dos grandes escritores: Miguel de Cervantes y William Shakespeare, además de la del Inca Garcilaso. Asimismo, esta festividad fue promovida por la UNESCO para rendir un homenaje universal a los libros y a sus autores así como para fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual mediante los derechos de autor.
En un estudio realizado con 145 estudiantes de Secundaria se encontró que el 92,4 % de los alumnos no tenía apenas hábitos de lectura, y de esos, el 84,8 % mostró también niveles bajos de comprensión lectora, algo que refleja la estrecha relación entre leer y el desarrollo de habilidades lingüísticas. Del mismo modo, la lectura es esencial para activar muchas áreas del cerebro, al mismo tiempo que fortalece la memoria, la atención, la imaginación y la capacidad de análisis. Además, este hábito amplia el vocabulario y estimula la creatividad.
En conclusión, el Día del Libro es más que una fecha, es un día para recordar que el simple hecho de leer un libro nos proporciona una gran cantidad de beneficios, algunos de los cuales son fundamentales para mejorar nuestras habilidades lingüísticas y con ello ampliar nuestros conocimientos.
Sofía Catalá, 1º de Bachillerato C









