“Otro camino”
El capitán subió la escalera, demasiado estrecha para su corpachón y entró en el camarote. Allí encontró al joven bucanero que una vez fue su hijo, pero al que decidió desheredar cuando este destruyó el mapa de un gran tesoro.
– Padre, los tesoros del mar son peligrosos. No quiero ser pirata – anunció. El padre dudó unos segundos y acto seguido fundió a su hijo en un abrazo, con aire arrepentido, mientras le susurraba en la oreja:
– Yo siempre quise ser granjero.
Nora Álvarez Condado, 2º D de ESO









