En los últimos años nuestro país no ha parado de sufrir fenómenos meteorológicos extremos: olas de calor, sequías, incendios forestales, una ola de frío e, incluso, una DANA que ha dejado estampas de desastre a su paso por toda la Comunidad Valenciana en 2024. Un informe de Greenpeace, con datos del CSIC, concluye que es el cambio climático el que está detrás de estos desastres: hasta diez de los fenómenos más extremos a los que se ha enfrentado nuestro país en los últimos diez años han sido vinculados directamente al calentamiento global.
El estudio alerta de que la mayoría de estas catástrofes se han concentrado en los últimos cinco años, lo que significa que la crisis climática ya no es una amenaza a la que hacer frente en el futuro, sino que es una realidad con la que vivimos y que nos afecta en primera persona. Las cifras no dejan lugar a la duda: alrededor de 5.000 personas fallecidas a causa de estos sucesos, más de 370.000 que se han visto perjudicadas, y los daños materiales ascienden a una cifra que supera los 23.000 millones de euros.
Pero, ¿qué significa esto para nosotros, los jóvenes, y para nuestra comunidad? Que no podemos permitirnos el lujo de hacer como si no pasara nada. Vivimos en un país donde los veranos ya no son lo que eran: más calor, menos agua, fuegos forestales, tormentas de un día para otro… y eso afecta a la agricultura, al aire que respiramos, a nuestras casas, y al futuro de todos.
Por eso, creo que es importante que pidamos un cambio que sea real: que nuestras autoridades pongan toda la carne en el asador para que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan cuanto antes, que se deje de lado las combustibles fósiles y que se apoye al máximo el uso de energías renovables y limpias. Pero también que nosotros, como ciudadanos y como estudiantes, no bajemos la guardia, intentemos cambiar nuestros hábitos consumistas y asegurarnos de que no malgastamos agua y energía; además, no dejemos de presionar para que este futuro sostenible sea una realidad.
Porque el cambio climático no es algo que pase en países lejanos: nos está afectando a nosotros, aquí en España, en nuestra comunidad; y si no hacemos nada, las consecuencias pueden ser mucho más graves.
Lucía Macías Ruiz, 1º de Bachillerato B









