A regañadientes, el pasado fin de semana «acompañé» a mis padres al Teatro Auditorio Buero Vallejo. Con el chip de «vaya tostón de tarde», pero mi sorpresa fue mayúscula. La Orquesta y Coro Ciudad de Guadalajara presentaba «Amor y Destino» y, contra todo pronóstico, me dejó con la boca abierta. La primera parte, puramente orquestal con fragmentos de Romeo y Julieta (Prokofiev), tenía una fuerza que te pegaba al asiento, pero el subidón llegó con la parte coral de West Side Story (Bernstein).
Lo más loco fue reconocer caras familiares entre los integrantes del coro; ver a profesoras del IES José Luis Sampedro en el escenario te hace verlas con otros ojos. La acústica del Buero hizo el resto: con el mítico «America» —«Na-na-na-ná-ná… na-na-na-ná-ná… na-na-na-ná-ná-ná…»— o «Maria», los temas de Bernstein sonaban tan potentes que ya quisiera más de una lista de Spotify. A veces pensamos que para ver talento hay que irse a Madrid, pero lo tenemos aquí mismo, en Guadalajara. Si te lo perdiste, como me iba a pasar a mí, apunta el nombre del coro para la próxima. Salí del teatro admitiendo que, otra vez más, mis padres tenían razón: fue una experiencia espectacular.
Los de la Butaca









