«Erasmus me ha permitido crecer en el ámbito académico y laboral, aprendiendo en un laboratorio internacional y ganando experiencia para mi futuro profesional. Sin embargo, creo que lo más valioso ha sido todo lo que he vivido a nivel personal.
He tenido la suerte no solo de conocer a personas de mi país de destino, Irlanda, sino también de hacer amigos griegos, italianos, franceses, finlandeses, polacos e incluso otros españoles de distintas comunidades. Cada uno de ellos me enseñó algo nuevo y me permitió descubrir culturas y formas de ver el mundo que antes no conocía.
Regresé a casa con la memoria llena de recursos inolvidables y el móvil lleno de fotos. Sin duda, es una experiencia que recomendaría a cualquier estudiante que tenga la oportunidad de vivirla. Yo la repetiría mil veces más.»









