Hoy en día tenemos un problema social muy importante del que no somos conscientes: la tentación de resolver problemas comunes (desigualdades, crisis económica, problemas políticos) de manera simple y rápida.
En la antigua Grecia, los griegos se inventaron el “deux ex machina”. Consistía en que, ante las mayores dificultades, aparecía un dios que enderezaba la situación. Eso lo único que hacía era aumentar la ansiedad por encontrar una figura milagrosa que resolviera los problemas complejos con facilidad. Queremos eso porque es lo más cómodo, pero no nos damos cuenta de que traerá consecuencias en un futuro, provocando frustración y protestas entre los ciudadanos.
Por otro lado, como sociedad deberíamos unirnos todos para afrontar las dificultades de manera colectiva y no depender de alguien que “baje del cielo” para solucionarlo todo. Esto nos ayudará a crecer como sociedad y a tener menos problemas entre nosotros. No tendríamos que mirar por los políticos todo el rato. Además, sabemos que los políticos hablan mucho, pero lo que es hacer, hacen muy poco.
En conclusión, no debemos de esperar a una persona milagrosa que solucione todos los problemas sociales. En su lugar, deberíamos hacer frente como sociedad para no depender tanto de los políticos y evolucionar como personas.
Ana Rojo Barona, 2º de Bachillerato









